Just know me

Este blog soy solo yo, comentando sobre las cosas que me pasan a mi y sobre las que le suceden a mis allegados. Pero sin la intención de ofender a nadie, es solo desarrollando mi hábito de escritura. Es que a escribir, solo se aprende escribiendo

julio 04, 2006

Y otra más...


Y otra más...

Definitivamente la clave para conservar una amistad es no estar en contra de las relaciones amorosas de tus “amigas”. O más bien ni siquiera opinar sobre ellas, ni expresar lo malo que ves en la relación, aun sea por ayudar. Ya lo comprobé. Y es que, sin querer, ya tengo otra ex amiga; hace poco le adjudiqué el seudónimo. La conocí hace más de dos años y llegué a tomarle un gran afecto. Pues la veía como una muchacha sana, de esas que nunca han visitado un centro nocturno de diversión, que se sonrojan cuando les hablas de la masturbación femenina o de que disfrutas practicarle a tu novio el sexo oral y que nunca han llegado a su casa a las 2:00am, porque esas cosas no van acorde con sus principios. Nos compenetramos mucho, nos visitábamos a menudo y nos regalábamos cosas.

Con 24 años solo había tenido dos relaciones amorosas. La primera, se puede definir con una sola palabra: Terrible. Estuvo cinco años con un hombre: Celoso, posesivo, inseguro, obsesivo, controlador, mentiroso, acosador y un sin número de defectos que ella no pudo descubrir hasta ya casi terminada la relación. Así fue Pedro. En ese intérvalo de tiempo conoció a Juan, quien era exactamente igual a Pedro, pero se vendía diferente. Y es que aprovechando la situación, y conociendo muy bien la historia de Pedro se comportaba de manera contraria tratando de ganarse su afecto, hasta que lo logró.

Es lamentable, porque yo pude ver en Juan al mismo Pedro y en ocasiones, no lo voy a negar, traté de hacérselo ver. Pero como era de esperarse ella nunca lo vio así. Y es que llegó a envolverla a tal punto, que sin ella enterarse, la alejó de todo el que no estuviera de acuerdo con su comportamiento extraño, incluyéndome a mí. Ella, influenciable, dependiente y de personalidad manejable hacía las cosas tal y como él quería, pero sin darse cuenta.

Y de esta forma cortamos, sin más ni menos. Simplemente dejamos de comunicarnos. Porque ella lo prefirió así.

PD: Espero aprender la lección. De ahora en adelante me prohibo comentar lo malo de las relaciones de mis “amigas”. Me lo prometo, es que ya no quiero tener más ex amigas.

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Scarlet Javier
04 de julio de 2006

1 Comments:

  • At 5:32 p. m., Blogger Rafael said…

    Supongo que por algún motivo elige a esa persona como amigo, para confiarle mostrarse e incluso desahogar su pena, y también debería aceptar cuando este le dice las verdades que no logra ver ante la ceguedad de su entusiasmo.
    No hay más ciego que el que no quiere ver.
    Que lamentable la posición de tu amiga, debería aceptar que podemos equivocarnos y de tus comentarios sacar alguna parte que le permita abrir sus ojos.

     

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