Una de mis ex amigas

Una de mis ex amigas
La conocí en la primera empresa para la que trabajé formalmente. En un principio, como en toda relación amistosa, no teníamos ni tanta confianza ni tanta compenetración. Tiempo después tuve la oportunidad de conocer a su familia y a su gran amor. Él unos 13 años mayor que ella, era un hombre realizado, desempeñando una carrera que le había costado trabajo y esfuerzo. Era el vivo ejemplo de que desde abajo puedes llegar muy arriba.
Con ellos todo marchaba bien, hasta que me enteré de que mi amiga le había sido estúpidamente infiel en sus propias narices. Al enterarse de lo sucedido, decidió abandonarla alegando: "Deseo estar con una persona que no me cause estrés, porque estrés ya he tenido suficiente en el trayecto de mi vida". Y le di la razón. Entonces fue cuando mi amiga y yo nos compenetramos aun más; debido a su depresión, soledad, necesidad de apoyo emocional etc. Constantemente me visitaba, permaneciendo hasta tres días hospedada en mi casa -cosa que me agradaba pues tenía con quien compartir-.
Durante un tiempo me utilizó, ya que por cosas de la vida, a su novio le parecía que yo era lo bastante madura como para tener una conversación amena e inteligente, e incluso para escuchar cualquier consejo que esta servidora pudiera darle. Ella, por supuesto, se aprovechó de mi “madurez”, para caer en el típico juego de “háblale de mí, llámalo como cosa tuya para saber en qué está, pregúntale por mí”; como si él fuera tan estúpido para pensar que todas esas cosas no tenían nada que ver con ella. Él me había jurado cantidades de veces que no pensaba volver con ella jamás, que lo que le había hecho era imperdonable, que era una muchacha bella y que podía encontrar otro hombre con mucha facilidad.
Unos meses después coincidí en el chat con una conocida que tenemos en común y me dijo: _ ¿Te mostró María su carro nuevo?_. Simplemente me quede atónita, para mi sorpresa ese vehículo se lo había obsequiado el mismo hombre que una vez me juró que jamás la iba a perdonar.
Scarlet Javier
08 de septiembre de 2005


1 Comments:
At 1:37 p. m.,
Anónimo said…
Hay veces que es mejor ser un mero espectador de las sitaciones.
Quedas como el tonto de la película, y como bién decís "te usan".
Publicar un comentario
<< Home