Just know me

Este blog soy solo yo, comentando sobre las cosas que me pasan a mi y sobre las que le suceden a mis allegados. Pero sin la intención de ofender a nadie, es solo desarrollando mi hábito de escritura. Es que a escribir, solo se aprende escribiendo

abril 27, 2006

Y como quiera me quejo




¡Y como quiera me quejo!

Estoy muy mal! Fue lo primero que pensé al despertarme aquella mañana de primavera. Mi corazón latía más rápido que de costumbre, como si fuera a salir de mi pecho. Me asusté. Me sentía alterada, sin fuerzas y con lágrimas al borde de mis ojos esperando cualquier instante para rodar por mis mejillas.
Sentí que era depresión, me quedé acostada buscando el motivo. Hasta que encontré la respuesta: era indudablemente soledad. Mi soledad se sentía, se notaba en cada una de mis palabras, en mi estado de ánimo, en mi manera de comportarme, en mi forma de ser. Alguien me comentó una vez: -¿Pero cómo puedes sentirse sola si vives rodeada de tanta gente?-. Entonces comprobé: Las personas que siempre estamos rodeadas de personas, somos las que estamos más solas.
Soy una mentira viviente porque existo pero no vivo. No entiendo porqué me pasa, si la mayoría de las mujeres de mi edad que conozco desean ser como yo, tener lo que tengo, saber lo que sé o hacer las cosas que hago. Trabajo y gano más que el doble del sueldo mínimo, mi salario es mas alto que el de un obrero con familia, pero como quiera me siento insatisfecha. Tengo amigas y amigos para salir y divertirme, pero de todos modos no me siento conforme. Tengo una madre abnegada y encantadora que me complace en la mayoría de las cosas que quiero, pero aun así pido más. Tengo un hombre que quiero y me quiere -aunque ahora vive en otra ciudad- y como quiera me quejo. Estudio la carrera que me apasiona y aprendo el segundo idioma que me interesa, y de todos modos me siento mal.
Así somos los seres humanos, nunca estamos conformes con lo que la vida nos da, no entendemos el concepto de felicidad. Decidí levantarme, prepararme e ir a mi trabajo como me correspondía, y al salir de casa observé lo bello de aquella mañana adornada con flores de primavera, el infinito cielo azul y un sol que brillaba lleno de energía, pero como quiera me quejé.

Scarlet Javier
Santo Domingo, D.N
07 de abril de 2006